2 DE AGOSTO
ESCRITURA:
Mateo 6:7: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.”
TESORO BÍBLICO:
Fue un día largo y cansado. Él había predicado tres sermones y dictado una cantidad de cartas. Y al pie de cada una finalizaba: “En el nombre de Jesús, Adrián Rogers.” Luego al terminar un culto, un hombre se acercó y le dijo: “Debo verlo, tengo un problema muy serio.” Él estaba fatigado pero le dijo: “Muy bien, venga y platicaremos.” Él habló y el pastor lo escuchó. Su corazón se llenó de compasión y le pidió: “Permítame orar por usted.” Cuando terminó dijo: “En el nombre de Jesús, Adrián Rogers.” Inmediatamente pensó: “Oh no, ¿dije eso? ¿Me escuchó él decirlo?”
¡Qué fácil es caer en las repeticiones y orar sin pensar lo que decimos!
PUNTO DE ACCIÓN:
¿Se ha dado cuenta que utiliza frases repetitivas en sus oraciones? Hoy, simplemente hable con Dios. No piense mucho en las palabras que utiliza. Ore de corazón.
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